Ejecutivos de La Escondida Presionan a Familiares de Mineros en Huelga

Laboral
Tipografía

Luego de 30 días de paralización, los trabajadores de Escondida no logran acercamientos con la compañíal la que, según denuncian los trabajadores, está presionando a los familiares de los trabajadores en huelga, además de evalúar la reanudación de las actividades productivas con personal de reemplazo.

“La situación con la compañía se mantiene exactamente igual”. Estas fueron las palabras de Carlos Allendes, vocero del Sindicato N°1 de Minera Escondida, al relatar la situación de la huelga que este jueves cumplió 29 días.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, señaló que la movilización “se va a sentir y tendrá efectos macroeconómicos a corto plazo”. Mientras que este miércoles desde la compañía comunicaron que estaban evaluando retomar la producción con contratistas, lo cual estaría contradiciendo los anuncios anteriores en los que señalaban que, por motivos de seguridad, no iban a producir mientras los trabajadores se encuentren paralizados.

Respecto de la medida, Carlos Allendes comentó que aunque la Minera tiene la facultad de contratar a quienes estime conveniente, como trabajadores, esperan que por seguridad no ingrese personal de reemplazo, ya que para operar dentro de la faena se requiere estar altamente calificado debido a las características de los sistemas: “Nosotros hemos provisto de todo el personal que corresponde y los equipos de emergencia están adentro operando como quieren. Es un tema delicado si  van cambiar lo que ellos mismos solicitaron, ahí hay un dictamen. Lo otro que nosotros hemos dicho claramente es que hay una cuestión de seguridad que es grave: en el último tiempo tuvimos una fatalidad en la planta porque los sistemas que se operan son de alta complejidad”, dijo.

Gonzalo Durán, economista de la Fundación Sol, explicó que la Ley actual establece que para las faenas mineras a pesar de una huelga, se deben garantizar servicios mínimos o de emergencias, lo cual obliga a los trabajadores a proveer de personal para estas labores.

“Los huelguistas tienen que proveer de equipos de trabajadores que sigan operando las máquinas en una marcha mínima, entonces eso le quita fuerza al movimiento. Hay que recordar también que en la minería, pasa en La Escondida por ejemplo, tenemos trabajadores de primera y segunda categoría. Prácticamente el 70% viene de empresas contratistas y están directamente involucrados en lo que es la producción de la mina de cobre. Eso es una de las estrategias que hacen que el trabajo de precarice en Chile”, explica Durán.

Además de los servicios mínimos que los trabajadores deben garantizar en el caso de la minería, Claudio Palavecino, abogado y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, señala que el actual Código del Trabajo permite a partir del día 15 la contratación de reemplazantes y que los trabajadores puedan individualmente reincorporarse a la faena.

Para el académico, desde el punto de vista de los trabajadores, el anuncio de la compañía puede generar dos consecuencias. “La primera es que se ablande la posición de los sindicatos, ya que la huelga no le va a generar perjuicios. El efecto contrario es que se endurezca más la negociación y se radicalice la posición de los trabajadores. Yo tiendo a pensar que si la huelga se prolonga, ocurrirá lo primero”, señaló Palavecino.

Desde el Sindicato aseguraron que todavía no ingresan nuevos trabajadores a las faenas, por lo que esperan que no se confirme lo comunicado por la Minera. Sin embargo, comentan que hay otro tema que les preocupa: las supuestas presiones que están viviendo las familias de los huelguistas por parte de los ejecutivos de Escondida.

“Desde la compañía le están hablando directamente a las señoras de los trabajadores. A nosotros nos parece de muy mal gusto que se haga un llamado a las familias para desmovilizarnos. Esto nos tiene bastante preocupados porque los trabajadores tienen que estar tranquilos. No pueden tomarse esas atribuciones cuando las familias acá no están negociando. Vamos a ver las medidas que se pueden tomar al respecto”, advirtió Carlos Allendes.

Los nuevos elementos que le quitan fuerza al mundo sindical

Las presiones que acusan los sindicalistas, no amenazan por el momento el cese de las movilizaciones, ya que los trabajadores cuentan con los recursos para seguir paralizados. Sin embargo, esto parece algo excepcional si se compara con otras situaciones como, por ejemplo, lo ocurrido el año pasado con la huelga del Sindicato de Homecenter.

Aquella vez, luego de estar cerca de 26 días movilizados, los funcionarios de la tienda volvieron al trabajo con un bono por término de conflicto de 200 mil pesos y con un reajuste del 2%, mucho menor que el  7% solicitado por los trabajadores.

Gonzalo Durán explica que dentro de la nueva reforma laboral que empieza a operar a partir de abril, hay elementos que podrían precarizar aún más la situación de los sindicatos. Ente ellos menciona, la injerencia que tendrá el Estado en la negociación de conflictos que los trabajadores y los empresarios no puedan resolver, lo cual le quitará fuerza a la autonomía sindical, y los  pactos de adaptabilidad, que permitirán jornadas laborales de hasta un máximo de 12 horas.

Además, explica que si bien no se podrá contratar personal de reemplazo, la condición que hoy tienen los sindicatos de las mineras para asegurar los servicios mínimos de las faenas, se extenderán a todos los sectores. Según el economista, con este modelo “la capacidad de incidir en la negociación es muy limitada, ya que la empresa sabe que puede esperar ciertos días”.

“Es todo muy sistémico porque los bajos salarios generan endeudamiento y la deuda disciplina. Entonces, cuando los trabajadores llevan unos días de huelga se dan cuenta de que no les van a pagar el mes, terminan descolgándose de la movilización y entran a trabajar individualmente, lo cual le resta poder al proceso”, agregó Durán.