Chile requiere de un Frente Amplio que articule y proyecte de manera unitaria a las fuerzas de izquierda sociales y políticas anti neoliberales que se estructures en torno  a un Programa de Gobierno y de lucha para la transformación del país.

Como hace tiempo no ocurría en la política chilena, las generaciones más jóvenes van teniendo mayor protagonismo. A la nueva generación de la izquierda no se la ubica hoy en la coalición gobernante, sino, más allá todavía, en Revolución Democrática, la Izquierda Autónoma y esa agrupación aún difusa a la que se viene llamando Frente Amplio.

Lagos no es Lagos. Su arremetida presidencial no es una aventura personal sino la pulsión de toda una generación política que articuló con eficacia y astucia amplias redes para gobernar Chile durante más de 20 años. Eso es la Concertación. No una suma de partidos de centro e izquierda. No. Ese era el espejismo.

En una reciente columna titulada “El ocaso de dos izquierdas”, Mauricio Salgado sostenía que la elección de Trump como presidente de los Estados Unidos estaría catalizando un proceso de “profunda revisión de los supuestos, diagnósticos y programas de la izquierda contemporánea”.

Hacer predicciones en el corto plazo es la más traicionera de las actividades. Normalmente trato de no hacerlas. En cambio, trato de analizar lo que está ocurriendo en términos de la larga duración de su historia y las probables consecuencias a medio plazo.

Pese a su mediática y exitosa proclamación como precandidato presidencial, y a ser el líder del oficialismo en las encuestas, el senador independiente aún está lejos de consolidarse. En un país con un nivel de abstención superior al 60 por ciento, las primarias de la Nueva Mayoría no se definirán por los sondeos, sino por la disciplina de los militantes.

Nuestra participación como Partido Comunista en el actual gobierno representa el despliegue de nuestra estrategia de creación de una amplia unidad social y política que derrote al neoliberalismo, decisión ratificada en el último Congreso Nacional partidario, en el sentido de consolidar lo avanzado.

En el puerto de Valparaíso hasta las llamas discriminan. Detrás del romanticismo de la ciudad, lejos de los hospedajes boutique y de los vidrios del Congreso Nacional -que sin pudor dan la espalda a los cerros de áspera realidad-, la indignidad arremete con violencia.

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