Sueño de Tomkins Hecho Realidad: Una Red de Parques Nacionales del Tamaño de Suiza en el Sur Profundo

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Kristine McDivitt, viuda del multimillonario estadounidense Douglas Tompkins, donó 407.625 hectáreas de tierra al gobierno de Chile para la creación de áreas protegidas. Gracias a esa donación, Chile tendrá ahora una red de parques nacionales del tamaño de Suiza en la región de Aysén. De este modo, el sueño de Tmkins de hizo realidad, aunque en forma póstuma.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y McDivitt firmaron el acta de entrega de las enormes extensiones de terreno, que serán parte de la futura Red de Parques Nacionales de la Patagonia.

El gobierno chileno sumará 949.000 hectáreas de tierra a la concesión.

Las tierras donadas -que según la familia Tompkins es "la mayor donación privada de tierras de la historia"- servirán para crear tres parques nacionales: Pumalín, Melimoyu y Patagonia, de acuerdo a un comunicado de la Presidencia de Chile.

Además, se ampliarán otros tres parques ya existentes: Hornopirén, Corcovado e Isla Magdalena.

Los seis parques son parte de los 17 que se articularán en la Red de Parques Nacionales de la Patagonia, cuya creación oficial aún está pendiente, ya que hasta el momento solo existe un protocolo para la misma. Las tierras se ubican en las regiones de Los Lagos, Aysén, Magallanes y Antártica Chilena.

Se extienden a los largo de unos 2.000 kilómetros, desde Puerto Montt hasta el Cabo de Hornos, en el extremo sur de Chile.

Bachelet detalló que "la Red, de propiedad fiscal, protegerá 4.5 millones de hectáreas de biodiversidad", es decir, un área del tamaño de Suiza.

La magnitud de la donación ofrecida al estado chileno no es casual. Douglas Tompkins pensaba que la conservación, para ser efectiva, tenía que ser "grande, salvaje, conectada". La proyectada red cumple con los tres requisitos.

"La mayor creación de áreas protegidas de la historia"

"¡Gran día para Chile! La visión de los Tompkins, y la voluntad y aportes del Estado, crean la Red de Parques Nacionales de la Patagonia", dijo Michelle Bachelet, en un tuit.

Agregó que se trata del "mayor proyecto de parques terrestres desde la década de 1960" en Chile y que era un paso para preservar la "gigantesca fuente de biodiversidad del país".

"Si a esta Red sumamos la creación del parque marino Nazca-Desventuradas y el trabajo que estamos realizando en Rapa Nui estamos legando al país la mayor creación de áreas protegidas de la historia", señaló.

"Hoy es un día histórico para nosotros", dijo por su parte Kristine McDivitt, estadounidense como su difunto esposo. "Seguro Doug está ahí (señalando arriba) con una sonrisa".

McDivitt había ofrecido los terrenos al gobierno de Chile en enero de 2016, un mes después de la muerte de Tompkins. Desde entonces, tuvieron que negociar y ponerse de acuerdo sobre las condiciones de la entrega.

El acuerdo de traspaso de las tierras fue firmado en el Parque Pumalín, en Chaitén, en la región de Los Lagos, en el sur de Chile.

¿Quién fue Douglas Tompkins?

Douglas Tompkins fue el cofundador de The North Face, la famosa marca de ropa y accesorios de montañismo. Murió en un accidente de kayak en Chile en diciembre de 2015.

En vida fue un activo ecologista que compró enormes extensiones de tierra en el sur de Chile y Argentina para preservarla.

"Sé que si Doug estuviera aquí hoy, diría que los parques nacionales son una de las más grandes expresiones de democracia", dijo su viuda.

Gideon Long, periodista de la BBC en Santiago de Chile, dijo que el acuerdo entre el estado chileno y la familia Tompkins "marca un punto álgido para la conservación en la Patagonia" y "muestra hasta qué punto las relaciones entre ambos han mejorado desde que Douglas Tompkins llegó por primera vez a Chile principios de los años noventa".

En aquel entonces, muchos en Chile veían con sospecha a los Tompkins y se preguntaban por qué estos "gringos" ricos estaban comprando grandes extensiones de tierra en el sur de Chile, según cuenta Long.

Los Tompkins crearon el parque Pumalin, donado también al estado chileno, en la parte más estrecha de lo que ya es un país extraordinariamente estrecho, detalla el periodista.

"Los chilenos temían que los Tompkins acabaran por poseer tierras desde la costa hasta la frontera argentina y dividieran a su país en dos", agrega.

De hecho, el cofundador de The North Face era considerado por algunos como "el gringo" que llegó a Sudamérica a apoderarse de vastas áreas de recursos naturales de la Patagonia chilena y argentina.

Lo que para Tompkins era filantropía, para algunos habitantes locales era interferencia.

En la Patagonia chilena, donde pasó las últimas dos décadas de su vida, Tompkins decía que estaba "salvando el paraíso", y no explotándolo como habían hecho muchos millonarios antes que él.

Pero no pudo evitar que algunos lo llamaran "el mayor terrateniente privado" de Chile y Argentina.

Falleció en 2015 en un accidente de kayak en Chile.

Con la donación, los Tompkins cumplieron la promesa que hicieron reiteradamente al país desde su llegada: comprar las tierras para su preservación y devolverlas alguna vez para su uso público.

Cómo son las más de 400.000 hectáreas que la familia Tompkins le regaló  a Chile

El pasado 22 de enero, menos de dos meses después de la muerte del ecologista Douglas Tompkins, su viuda, Kristine McDivitt, cruzó los patios del palacio presidencial chileno para encontrarse con la presidenta Michelle Bachelet.

Lo hizo rodeada de la prensa, vestida de claro y en medio de su duelo, para ofrecerle formalmente al estado chileno lo que ella misma describió como "la donación privada más grande de la humanidad".

Se trata de 419.417 hectáreas de terreno, más una cuantiosa inversión en infraestructura en Valle Chacabuco, un terreno que se extiende en majestuosas vistas desde la caída de los Andes hacia el lago General Carrera, el mismo donde un accidente en kayak tomó la vida de Tompkins.

Con su oferta, Kris –como la llaman sus cercanos– intenta concretar el último de los grandes proyectos que el matrimonio desarrolló en Chile, crear una red de parques en torno al Parque Nacional Patagonia.

Y, con ello, cumplir una vez más la promesa que Tompkins –co fundador de la empresa TheNorth Face– hizo reiteradamente al país desde su llegada en 1990: comprar las tierras para su preservación y devolverlas alguna vez para su uso público.

"Fue un acto muy potente comunicacionalmente", resume Andrés Azócar, autor del libro "Tompkins, el millonario verde".

"¿Cómo podría el país negarse a una oferta como esta?", le dice el autor a BBC Mundo.

Y Chile ciertamente ve con buenos ojos la donación planteada, precisa a BBC Mundo el Ministro de Bienes Nacionales del país, Víctor Osorio.

Pero el regalo de los Tompkins –que previamente donaron el Parque Pumalín y el Corcovado– incluye ciertas condiciones: por cada hectárea que reciba, el estado chileno debe comprometer el doble para su conservación.

Las condiciones

La donación de las fundaciones de Douglas y Kristine Tompkins, que incluye casi todas sus tierras en el sur, va acompañada de una propuesta para que el estado chileno cree una red de parques de la Patagonia.

Para ello, el gobierno necesita crear nuevos parques nacionales, sumando una serie de propiedades fiscales a las tierras que reciba en donación.

Y también necesita ampliar algunos parques nacionales existentes, además de reclasificar cuatro reservas nacionales entre las regiones de Los Lagos y Magallanes.

"En la propuesta, el Estado chileno pone harto, pero pone para sí mismo. Porque los parques nacionales son propiedad fiscal" explica el ministro Osorio.

"El Estado no coloca las tierras a disposición de la familia Tompkins. Todo lo contrario: la propuesta es que estas hectáreas, que son propiedad privada de los Tompkins, pasen a ser propiedad del fisco, pero bajo un uso determinado, la de un parque nacional de propiedad fiscal".

De concretarse, "sería la operación de creación de parques nacionales más importante que se haya registrado en Chile", puntualiza el secretario de estado.

Pero concretar el proyecto requiere analizar deslindes y otros aspectos que en el pasado fueron complejos para los Tompkins, como la existencia de propiedades privadas en la zona.

"Debemos cautelar que no se vea afectada propiedad privada de terceros, confirmar la disponibilidad efectiva de los bienes fiscales, la eventual existencia de ocupantes y centros poblados", detalla el ministro.

"Tenemos una evaluación positiva de la propuesta, pero eso no significa que la aceptemos de inmediato. Necesitamos un estudio acabado", agrega Osorio, quien recalca que además de estudio, la donación y su propuesta también requieren de diálogo.

"Esto no es un paquete que se le dice al Estado 'tómalo o déjalo', es una proposición, que puede tener modificaciones. La fundación ha expresado toda la voluntad del mundo de conversar. Hay una posibilidad de que todo sea conservado, así como hay una opción de que la donación no se ejecute toda en forma simultánea, sino también progresiva", le dice a BBC Mundo.

"Me han preguntado qué va a pasar con interés de sectores energéticos, u otros", se adelanta la autoridad.

"No tenemos noticia alguna de ningún proyecto energético, o de minería u otra actividad productiva que haya manifestado interés por instalarse en estos terrenos. Los terrenos fiscales que se nos plantea incorporar a la propuesta no tenían destinación de uso hasta ahora".

Tierra de dos bosques

La magnitud de la donación ofrecida al estado chileno no es casual. Douglas Tompkins pensaba que la conservación, para ser efectiva, tenía que ser "grande, salvaje, conectada".

Y la proyectada red y el Parque Nacional Patagonia cumplen con los tres requisitos.

Francisco Solís, director ejecutivo del Centro de Derechos de Conservación, que agrupa casi un centenar de iniciativas de conservación privada e indígena, así lo describe.

"Parte del valor de estas tierras está en su extensión. No es un terreno 'machacado', no es un hábitat fragmentado, sino uno que, por su tamaño, hace viable a una gran cantidad de especies, pumas, huemules, anfibios endémicos”.

En los terrenos comprometidos "se reúnen dos ecosistemas", agrega Solís. "Los bosques templados, que se extienden desde el norte y se van transformando en los bosques sub antárticos. Son diversos y cuentan con muchas especies endémicas, que sólo se encuentran allí".

Árboles como el alerce, que se encuentra amenazado en otras zonas de Chile, encuentra su límite sur también en el área de Chacabuco. "Y aquí está protegido", detalla Solís.

"A Tompkins le obsesionaban los bosques templados", sostiene Azócar, que agrega otro dato sobre la propuesta: la espectacular infraestructura desarrollada por los Tompkins en el Parque Patagonia.

"Se han invertido millones de dólares allí. Recuerda que el eje central de Douglas Tompkins, de su vida, es la belleza. Y este era su gran proyecto de infraestructura, la opción de crear un parque como él lo imaginaba, moderno, accesible, armónico con la naturaleza. En su búsqueda de armonía, el Parque Patagonia era su gran proyecto final".

De concretarse la red de parques que planteó la viuda al gobierno, Tompkins terminaría además, en forma póstuma, con las suspicacias que rodearon desde un principio sus adquisiciones en Chile y Argentina.

"La donación actual es más grande, pero sigue la ruta de sus proyectos anteriores", precisa Francisco Solís.

"Se trataba de canalizar áreas protegidas públicas a partir de donaciones privadas, en un modelo que tiene su raíz en Estados Unidos, donde existe una tradición amplia y bien conocida de filantropía ambiental. Tompkins venía de esta historia de grandes filántropos, pero en Chile siempre se pensó que en algún momento se llevaría las tierras para la casa".

"No se entendía que el suyo no fuera un afán de lucro, no se entendía que pensara dejar todo en un legado público y a un país que además, no era el suyo", recuerda Solís para concluir: "Tompkins amplió el espacio de lo posible en Chile. Su legado no es sólo la tierra, es un legado de conservación".

Fuente: BBC Mundo